jueves, 30 de abril de 2009

Aunque no quería, sucumbí al vampiro.

Este chico, que protagoniza junto a la jovenzuela Kristen Stewart, el exitazo de taquilla Crepúsculo, me ha sorprendido verdaderamente.
Comencé hace un par de semanas a buscar, por mera curiosidad femenina, en Google, imágenes de Robert Pattinson, y ¡mírenme ahora!, esta sudaca hasta sabe de memoria como se escribe su apellido.
He participado en algunos debates acerca de cuan bueno está este hombre… ¡miren que calidad de debate!, pues creo que nosotras nos entendemos verdad (me cierran un ojo si me siguen).

Entonces “creo” que es bastante agradable comenzar mi virginal blog, contando un poco de este nuevo actor con una proyección tan inmensa como la ola de fans que lo accedían día y noche.

Bien, la primera vez que supe de su existencia fue en el año 2005, cuando sentada en la butaca del cine, echadita para atrás, comiendo sonoramente mis cabritas veía “Harry Potter y el Cáliz de Fuego”, ¿será conveniente mencionar que era, soy, y seré adicta a J.K. Rowling?, en fin, Robert en ese entonces interpretaba al odioso Cedric, un chico que se metió con la china que le gustaba a Harry, que era más guapo que Harry y que era capaz de igualar en las pruebas a Harry… ouch!, que detestable me pareció en ese entonces. No consiguió mucha fama, pues casi todas las adolescentes se centraron en Daniel Radcliffe.



Fue su primera aparición importante en este mundo mágico del cine.
Para mi luego de eso, desapareció.

Quizás estuvo estudiando, pololeando, leyendo, ejercitándose, durmiendo… que se yo.


Dicen que en ese tiempo trabajo en películas como: The Haunted Airman, The Bad Mother's Handbook, y otras más que no llegaron nunca a ver la luz en Latinoamérica bonita.



Pero en fin, este chico que supuestamente estudió actuación para conocer mujeres, “se las mandó” firmando el contrato de “Crepúsculo” (creo que hasta el día de hoy se le puede ver de rodillas agradeciéndole a Dios, haber tenido tinta en el lápiz aquel día glorioso en donde puso su firmilla adolescente en el papel que Catherine Hardwicke, sostenía sonriéndole babosa, sorprendida de tanta belleza), pues fue el acierto más grande de su vida.
En esta cinta dirigida por la babosa ya antes mencionada, interpreta el papel del bipolar, misterioso, inquietante y atractivísimo vampiro de Meyer: Edward Cullen.
Puse el DVD pirata en el lector, y me eché en el sillón acurrucándome junto a mi hermana, comenzamos a ver la peli, y pude notar que mi hermanilla había quedado prendada de Eduard Cullen. La moleste con un largo: “uuuiiiii”, como una buena hermana mayor, y pasaron los días.
Pues luego me di cuenta que yo había quedado prendada del actor… Robert.
¡Que débil!
Está pronto a estrenar “Sin Límites”, donde podremos verle como el grandísimo Salvador Dalí, en su época de juventud ambigua.
Y puedo acabar mi extenso comentario, diciendo que es el chico más guapo que ha visto en meses.
Caí.

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